
Un día me canse de soportar el trajín de todos los días arreglar
ese jarrón que alguna vez cayó al piso y se torno frágil e inestable.
Me miraba en el espejo y no me encontraba,
veía a otra persona,cambiada,arruinada,con una sonrisa guardada en el cajón.
Todo lo que su persona hacia me sonaba a falsedad,a un intento de cubrir
esa falta de hace meses atrás.
Ya no aguantaba,me torturaba,me consumía.Me destruía lentamente.
Me escapé lejos,sin importarme sus suplicas ni si alguna vez dije para siempre.
Fui egoísta en ese instante y pensé en mi, así es que cruce esa puerta por ultima vez.No deje carta de despedid.Quería alejarme para siempre,desaparecer de ese lugar y de su vida.
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