Desprecio a esta sociedad consumista plagada de corrupción, gente superficial y estúpida. Sociedad donde abunda el capital pero la gente se muere de hambre. Los que gobiernan se llenan los bolsillos y se cagan en vos, en mi... en todos. Ellos se pasean por el mundo mientras por las calles un niño más se suma a los que piden una moneda para sobrevivir. El país y el mundo se caen a pedazos pero no les importa nada.
La iglesia 'apoya' a los carenciados pero bendice armas para ir a la guerra y te cobra por un poco de fe. Seis Ave María y tres Padre Nuestro no retractan lo que hiciste; ni tus lujos y tu ropa tapan el monstruo que hay en vos.