
Un vaso de vidrio se escurre y cae lentamente de
mis manos.
El tiempo parece transcurrir lentamente y yo
parezco quedar inmóvil;
finalmente se hace añicos en el
suelo.
Su eco llega hasta mis oídos y recuerdo haber
sentido esa sensación otras veces...
Diminutos pedazos saltan hacia mi rostro..sangre
corre por él.
Limpio ese líquido rojo oscuro de mi cara y veo
pequeñas y profundas marcas,
nada fuera de lo normal.
Me he acostumbrado a tener marcas de diversos
tamaños,siempre ocultas...
pero éstas eran visibles,imposible ocultarlas con
nada.