
Apago la luz,
las lágrimas recorren mi rostro
mientras los recuerdos acechan mi mente
como un león a su presa.
Todo toma un tono melancólico y nostálgico.
Noches largas,charlas extensas,
silencios que dicen más que muchas palabras,
ayudar y escuchar sin uqerer ser comprendida.
Grandes emociones que se mezclan
y en su momento estallan.
Oídos que escuchan, brazoz que brindan refugio,
palabras que resultal cual manantial en un desierto.
Pero todo eso parece en vano al enfrentar un nuevo día
que traerá otra noche para llorar,reflexionar,cuestionar.
Y con eso.....otra nueva charla extensa.